Dándome está su mano
el agua,
entre la bruma la siento.
Se pegan en mi mejilla
mechones de pelo
helado...
Intentos hace mi alma
por entender al eterno...
Y no acierta la abeja
a encontrar su flor.
Hasta el viento se para
a escuchar.
Igual fue ayer...
un zumbido carente
de sentido concreto.
Y hoy se repite
en las ondas del lago
donde me estremecí
entre tus brazos.
Dónde esta vez me lleváis...
manos de lluvia, de barro.
Pasos...
Mis pasos quisieran
avanzar por un prado.
Tierna la hierba,
fragancia inocente, cielo claro.
Mi pelo se esconde
de los dedos del viento.
Mañana la gruta
amanecerá en blanco...
Rosas en el lago
la sonrisa?
En la bruma .
Y yo bailo
y bailo y sigo bailando.
Y ensimismada, en un giro,
me abrazo a mí misma.
Me salió distinto,
versos con poca rima,
o con mucho instinto...
será igual poesía...
Poesía es el beso
que no es capaz de guardarse
cuando un alma la mira.