Tu sangre y la mía están
hermanadas con la risa,
por nuestras venas viajan
espirales de alegría.
Me encanta este sentimiento,
como si fuera chiquilla,
me da por reír contigo,
la verdad, me das vidilla.
Y todo está bien, lo siento,
todo es bueno si te alegra
ponerlo en común con alguien,
que vibra de igual manera.
Canalizando alegría
ya no hay tiempo para guerras.
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