miércoles, 18 de octubre de 2017
Escena encantada
Canto y aparece el escenario.
Canto desde un tiempo que no conoce, por más que corra, el reloj.
Las esferas transparentes esconden algo, que en el fondo tú y yo conocemos.
Sólo con mirarnos, como si el tiempo se detuviera...lo sabemos.
Y entonces ocurre.
La música brota de un manantial que se cubrió de hojas y se olvidó que existía...
Para recrearse en sí misma
Para bendecir la vida desde su esencia.
Y con ella el llanto es ...
Podemos hablar un momento?
Me olvidé decirte cuánto te quiero
Abrázame, abrázame más fuerte...
que me empapé de lágrimas cuando recobré el sentido
de por qué estoy aquí,
latiendo,
en una voz contigo,
cantando a los buenos tiempos
que son los que compartimos.
Una misma voz...
Un canto que anuncia tu llegada
con oleadas de notas bailando en mi vientre.
Temimos vernos desnudos
en el espejo del mundo,
escondiéndonos tras las horas
que pasaban voraces rasgando las ondas
de un lago intranquilo,
en el que un día nos contemplamos alegres.
Ahora te cojo de la mano
y al instante me respondes con un temblor dulce.
El miedo encontró un sendero verde
por el que irse transformando en constancia,
en confianza en nosotros, que cantamos desnudos,
descalzos, entregados a sentirnos uno bajo la piel oscura
de una tierra de almas
que siempre unidas, cantan en paz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario